Principal

Diario YA


 

Andorra, el edén del esquí

Jesús Buitrago. El Principado atrae al turismo gracias a sus más de 300 kilómetros esquiables, pero también por su capacidad para ofrecer actividades que no tienen por qué ser sobre la nieve

Si hay un lugar donde un esquiador se siente como en casa, ese es Andorra. El Principado posee kilómetros y kilómetros de nieve de calidad y unas instalaciones que sencillamente son vanguardistas y muy cómodas. Si existe un paraíso del esquí en la Península Ibérica ese no es otro que el país de los Pirineos.

Andorra cuenta con diversas estaciones, pero entre todas ellas destaca un tridente compuesto por Grandvalira, Pal Arinsal y Ordino Arcalís. Todas ellas ofrecen una nieve espectacular durante varios meses al año y disponen de toda la tecnología necesaria para hacer una experiencia inolvidable para cada visitante.

El Principado atrae al turismo gracias a sus más de 300 kilómetros esquiables, pero también por su capacidad para ofrecer actividades que no tienen por qué ser sobre la nieve. En Andorra, los tratamientos de spa, las compras en el sector tecnológico o disfrutar de su rica gastronomía son actividades que tienen su denominación propia.

En las pistas de esquí encontramos todo tipo de actividades pensadas para los esquiadores, los aficionados al snowboard y al esquí nórdico –con Naturland como bandera–. Se puede descender con el Màgic Gliss –una montaña rusa en medio del bosque–, así como también disfrutar de un paseo en motos de nieve o con perros tirando de trineos. Andorra lo tiene todo para sorprender y encantar.

Nosotros nos decantamos por esquiar en Grandvalira, la estación más grande del Principado y que cuenta con 210 kilómetros esquiables. Se trata de un lugar único en el sur de Europa al ser el dominio esquiable más grande de toda la región con varios cuerpos de diferencia sobre el segundo.

Grandvalira dispone de 139 pistas de esquí divididas en 24 verdes, 54 azules, 42 rojas y 19 negras. Si eres capaz de visitarlas todas te pueden convalidar la licenciatura como esquiador porque encontrarás en todas ellas todo tipo de paisajes desde los más boscosos a los más rocosos con unas vistas que son impresionantes.

Skiz

A la hora de elegir dónde alquilar nuestro material de esquí nos decantamos por hacerlo en la reconocida tienda Skiz. Pegada a las pistas en la zona de El Tarter, este establecimiento posee todo tipo de equipos de esquí y snowboard para hacer las delicias de los deportistas más exigentes.

La atención del personal experimentado de Skiz es tan personalizada que se preocupan hasta el final porque te encajen las botas, siempre y cuando les felicites por el triunfo de Argentina en el Mundial. Son profesionales del confort y del cuidado de tus pies. Disponen incluso de servicio de "bootfiting" para la fabricación de plantillas especiales para botas de esquí, snowboard y calzado deportivo.

Se trata de una tienda que tiene varias entradas y que conecta directamente con el hotel Llop Gris, siendo el maridaje perfecto a la hora de poder salir a pistas en menos de 15 minutos con el equipo listo. Además, cuentan con servicio de taquillas para guardar tu material de forma segura.

Skiz destaca también por lo nuevo de su material teniendo siempre a mano equipos de última generación. También disponen de un taller especializado en la reparación de esquís y snowboard con una tecnología muy avanzada.

Caldea

Si quieres hacer otra cosa que no sea esquiar te ofrecemos como alternativa acudir a uno de los puntos de visita obligados de Andorra. Hablamos, si duda, del spa termal de Caldea.

Este moderno recinto es el centro termolúdico más grande del mundo en montaña y un lugar idóneo para descansar los músculos tras una jornada intensa de esquí. Se trata de una experiencia que satisface todos los sentidos.

Caldea es una oportunidad perfecta para disfrutar y experimentar de los beneficios que nos ofrecen las aguas termales. Se trata de un espacio enorme que presenta todo tipo de experiencias para el cuerpo como piscina termal, duchas cromáticas, baño turco, jacuzzi, hammam, sauna, cuellos de cisne, camas de agua, etc. Nos llamó mucho la atención de diversas estancias acuáticas como la piscina de los pomelos.

Justo al lado de Caldea encontramos Inúu, un spa más premium en el que sentirás que estas en una nube. Sin duda, la experiencia de su piscina exterior es una de esas que perduran en la memoria viendo el atardecer caer entre las montañas con el agua a temperatura de jacuzzi.

En esta zona, además, se puede disfrutar de excelentes masajes que van maridados con una sesión de relajación con bebida incluida que no te puede perder. Estos masajes trabajan la parte posterior de las piernas y la espalda otorgándote una gran sensación de paz con uno mismo.

Siam Shiki

Ya para rematar la faena en Caldea no podemos obviar el impresionante restaurante anexo Siam Shiki. Esta fusión thai-japonesa te permite disfrutar de lo mejor de cada extremo de Asia sin salir de la montaña mientras observas su impresionante acuario marino con peces tropicales y la decoración con detalles asiáticos.

El restaurante ofrece una amplia carta de especialidades thai y una buena selección de platos japoneses, lo mejor de ambas cocinas, siendo preparados con total fidelidad a la tradición un equipo de cocineros tailandeses, llegados especialmente del país asiático para trabajar en este restaurante.

Aquí experimentarás un viaje gastronómico por las delicias de la cocina oriental, como la tempura, el teriyaki, el nigiri o el sashimi tan típicos de Japón, o las ensaladas, sopas, currys, carnes y mariscos al estilo thai.

Sin duda, la combinación de sabores del Siam Shiki unida a la relajación que te proporciona el spa convertirá tu apres ski en una cita fija si acudes cada año a Andorra.

Màgic Gliss

Otra opción para cualquier día de tu estancia es visitar el Màgic Gliss. Esta aventura es apta para todas las familias y en ella podrás experimentar la adrenalina de ir a todo tren en un trineo mientras observas unas vistas únicas de las cumbres andorranas. Te gustará tanto que hasta tendrás la oportunidad de repetir el circuito hasta la saciedad.

Para llegar a este supertobogán, debes dirigirte hacia el Mon(t) Magic Family Park, situado en el sector de Canillo. Una vez que te subas al telecabina de su estación de esquí encontrarás las indicaciones para disfrutar de un tobogán que no tiene parangón en Europa. Hablamos de una atracción que cuenta con 555 metros de bajada y 180 metros de subida que puede alcanzar velocidades de 40 km/h.

Las sensaciones que pueden experimentar son parecidas a la de una montaña rusa, pero con unas vistas que nadie puede emular. Tú tienes el control de tu trineo, pudiendo elegir la velocidad de una experiencia que harás un mínimo de tres veces, aunque incluso puedes repetir hasta en diez ocasiones. Los niños se lo pasarán en grande.

Dónde dormir

En este intenso viaje nos decantamos por dormir en un hotel a pie de pistas como el Llop Gris. Este coqueto alojamiento de cuatro estrellas goza de una ubicación privilegiada, a tan solo a 50 metros del telesilla de la estación de El Tarter, lo que te ahorra un montón de inconvenientes a la hora de esquiar, como el hecho de no tener que aguantar atascos o tener que buscar parking en la concurrida estación de Grandvalira.
Más allá de eso, lo que más nos impresionó de este hotel fueron sus instalaciones. Las habitaciones han sido renovadas recientemente y se nota que está perfectamente preparado para acoger a todo tipo de visitantes, desde parejas a familias numerosas gracias a sus enormes posibilidades y que cuentan con ocho tipos diferentes de habitaciones.

El hotel Llop Gris es de lo más completo al contar con su propia zona de spa. En ella encontramos un jacuzzi, una sauna y una piscina en la que poder estirar los músculos tras un día de esquí. Para los más aficionados al deporte, había un gimnasio bastante completo para poder activar el cuerpo antes de salir a pistas.

El punto de reunión fue el impresionante salón que tenía vistas a la zona de piscina y a la montaña presidido por una gran chimenea y cómodos sofás. Nos encantó ver que todo estaba conectado y a mano con la tienda de Skiz bajando unas escaleras e incluso una zona para disfrutar de unos bailes en el après-ski.

Nos encantó la gastronomía del hotel con productos frescos hechos en el día como croissants o panes artesanos. El zumo de naranja en el desayuno era natural y, sin duda, la selección de embutidos hacía que coger fuerzas para esquiar no fuese ningún problema. Su servicio es muy atento y profesional a todas horas del día.

La cena ofrecía mucha variedad, destacando siempre que había platos de carne y pescado fresco e incluso opción vegetariana al ser un menú que ofertaba tres primeros y tres segundos, además de postre. Las recetas del restaurante son de “cocina de la abuela”, por lo que disfrutamos de comida casera y tradicional. Nos quedamos, sin duda alguna, con su deliciosa raclette, todo un clásico en el mundo del esquí y que nunca pasa de moda.

Sin duda, el Llop Gris es una gran opción para maximizar tu estancia en El Tarter siendo un lugar con mucho encanto y situado en todo el corazón de la montaña. Fue fundado hace 30 años por Marc, un visionario, con la inquietud de crear un lugar donde todos pudieran estar relajados, pero a la vez entretenidos, cuando se alojaran en el hotel.

Esta idea le surgió a Marc de sus viajes de trabajo a los Alpes, donde pernoctaba en hoteles de estaciones de esquí. Allí se dio cuenta de que a parte de descanso, los alojamientos no ofrecían ningún servicio extra, y los días de mal tiempo, eran un poco aburridos. En aquel momento, Andorra se encontraba en pleno crecimiento y todavía quedaba mucho por hacer. Marc vio en Soldeu-El Tarter la posibilidad de convertirlo en una estación de esquí de reconocimiento mundial y decidió llevar a cabo su proyecto a pie de pistas.

Ahora son sus hijas, Nahami y Arami, quienes dirigen el hotel con el objetivo de mantener la esencia de Llop Gris, pero con una visión moderna y sostenible.